Orizaba, Ver.- Aunque persisten lluvias fuera de temporada y un proceso legal impulsado por vecinos para modificar las labores de limpieza con enfoque ambiental, el vaso regulador “El Chirimoyo” se mantiene en condiciones estables y sin representar peligro para la población de la zona norte de la ciudad.
Autoridades municipales confirmaron que, mientras se resuelve el amparo promovido por habitantes, quienes buscan un manejo más amigable con la fauna del humedal, no se han definido nuevas acciones sobre la operación y mantenimiento de esta infraestructura, por lo que se mantiene bajo supervisión constante.
Reportes del área de Obras Públicas indican que el nivel del agua continúa por debajo del punto necesario para activar el sistema de desfogue, descartando la apertura de compuertas hacia el pozo sedimentador y la línea de conducción.
Incluso, para que este proceso fuera necesario, el nivel tendría que aumentar cerca de 30 centímetros adicionales, una condición que actualmente no se vislumbra. La capacidad máxima del vaso regulador es de 3.80 metros, parámetro que se encuentra lejos de alcanzarse.
Entre los factores que han permitido esta estabilidad destaca la filtración natural del agua hacia el subsuelo, derivada de las características del terreno, lo que evita acumulaciones considerables aun con presencia de lluvias.
El monitoreo del sitio continúa de manera permanente, en coordinación con la Comisión Nacional del Agua, lo que permite dar seguimiento puntual a cualquier variación en los niveles.
Cabe destacar que esta obra hidráulica, construida hace más de una década, ha sido fundamental para el control de escurrimientos pluviales en la zona; sin embargo, el amparo en curso podría modificar su operación en busca de equilibrar la protección del ecosistema con la seguridad de las familias.
Por ahora, la prioridad se mantiene clara: no existe riesgo de inundación, pero las decisiones sobre el futuro manejo del vaso regulador quedarán sujetas a la resolución de las autoridades correspondientes.

