Orizaba, Ver.- Para el obispo Eduardo Cervantes Merino la reconstrucción del tejido social empieza en la familia pero también donde se echa a perder, es por ello que se tiene que rogar por el núcleo de la sociedad donde también se enseña para no ejercer violencia o ahí es donde se comete.
“Hoy escuchamos a personas que le echan la culpa de todo los problemas a los demás, pero en la situación de la reconstrucción necesitamos tomar nuestra propia responsabilidad”.
El prelado dijo que en comunión con toda la iglesia en México se ora por los que sufren violencia intrafamiliar, y también se pide a que conceda la reconstrucción del tejido social haciendo un ambiente más humano y fraterno desde la familia.
Asimismo se clamó por aquellas que huyen por la violencia, por las que tienen que migrar, dejar sus hogares, sus ciudades, su país, por situaciones de inseguridad.

