Nogales, Ver.- En busca de reforestar las zonas que han sido dañadas por los incendios y la tala de árboles, en la zona que comprenden tres comunidades del Nogales y que forman parte del Cañón del Río Blanco, se sembraran al menos 8 mil 500 plantas de pino pátula, jornada en la que participarán feligreses de la iglesia católica e integrantes del Club Rotario Valle de Orizaba, informó la representante de la Fundación Salvatierra, Teresa Salvatierra.
En su visita a la Parroquia San Isidro Labrador, expuso que dentro del programa “Un millón de árboles” que se pretende llevar a los estados del centro del país, se determinó donar a esta zona dicha cantidad de pinos que son una especie maderable los cuales serán vigilados durante tres años para que cumplan con el objetivo y se genera sustentabilidad.
“Cuando se planta un árbol, no sólo nos sumamos a tener oxígeno, sino a mejorar las condiciones del aire, estamos evitando la erosión del suelo, estamos sumando a tener tierra fértil, conservando la humedad, estamos manteniendo los ríos limpios, llevando agua a los mantos acuíferos; parece algo sencillo, pero nuestros números duros en deforestación en el país son tremendos. El compromiso de plantar es generar y procurar la sustentabilidad. Cuando nos comprometemos a la supervivencia de la especie y a cuidarla durante los siguientes tres años, es para que el arbolito esté feliz y cachetón; no queremos plantar un árbol que no va a vivir, queremos asegurar la continuidad de este proyecto”.
Por su parte, el presidente del Club Rotario de Orizaba, Luis Arriola Díaz señaló que el compromiso no es simplemente sembrar las y ya, sino darles vigilancia por un lapso de tres años para que se garantice la reforestación.
“Cuando plantamos un árbol no solamente estamos sumando a generar oxígeno, estamos mejorando las condiciones del aire, estamos evitando la erosión del suelo, estamos sumando a tener suelo y tierra fértil, estamos conservando la humedad, estamos manteniendo los ríos limpios, estamos llevando agua a los mantos acuíferos”.
Remarcó que el compromiso no es sólo sembrar para la foto, sino cuidar la planta para que sobreviva y crezca por un periodo de tres años y eso es lo que se quiere.

