Orizaba, Ver.- Frente al encarecimiento de insumos, particularmente en productos cárnicos, negocios familiares en Orizaba han tenido que ajustar sus esquemas de operación para mantenerse activos sin trasladar de manera significativa los costos al consumidor.
En un contexto de presión económica, representantes del sector empresarial señalaron que emprender y sostener un negocio implica no solo cumplir con obligaciones fiscales y operativas, sino también adaptarse constantemente a las condiciones del mercado para evitar afectaciones tanto a clientes como a trabajadores.Un ejemplo de esta dinámica es la taquería “El Compa”, con 54 años de trayectoria, que se ha mantenido como un proyecto familiar sin socios ni inversión externa, operando únicamente con recursos propios.
De acuerdo con Joel Domínguez Villagrán, responsable del establecimiento, el incremento en el precio de la carne ha representado uno de los principales retos en los últimos años.
No obstante, explicó que han optado por implementar diversas estrategias para equilibrar costos, mejorar procesos internos y mantener precios accesibles.Estas medidas, indicó, han permitido sostener la operación de sus cuatro sucursales, así como conservar cerca de 40 empleos directos, con la expectativa de ampliar la plantilla a alrededor de 60 trabajadores tras la próxima reapertura de su local en el centro de la ciudad.Además, destacó que se ha priorizado el consumo de insumos locales como parte de una estrategia para fortalecer la economía regional y reducir impactos en la cadena de suministro.A pesar del panorama económico, el negocio proyecta su expansión hacia el puerto de Veracruz en los próximos meses, como parte de su crecimiento.
Además de que aclaró que se trata de un negocio familiar cuya marca no tiene socios. Finalmente, desde el sector empresarial se reiteró que los negocios familiares continúan siendo un soporte clave para la economía local, al generar empleos y mantenerse operativos pese a las dificultades económicas actuales.

