Orizaba, Ver.- Ante la falta de una actualización de tarifas por parte del Gobierno de Veracruz, cada vez hay menos permisionarios y concesionarios del transporte público, pues los incrementos a la gasolina, diésel y otros insumos como llantas, refacciones y ahora el incremento al salario mínimo los han puesto en jaque aseguraron.
Explicaron que el Gobierno del Estado ha incumplido con el artículo 142 de la Ley de Tránsito y Transporte del Estado, el cual establece que cada año fiscal deberán implementarse equilibrios económicos para que los permisionarios y concesionarios del transporte puedan continuar ofreciendo su servicio y al no existir desde hace más de 7 años un incremento a las tarifas este gremio se extingue rápidamente.
“En los municipios de Poza Rica, Misantla y Tierra Blanca, ya no hay camiones que presten el servicio, el factor que más mermado al gremio es la volatilidad en el precio de la gasolina y el diésel, aunado al alza en las refacciones, anteriormente se costaban mil pesos, ahora te valen 3 mil pesos”.
Dijeron que la situación es insostenible para el gremio siendo una responsabilidad del Gobierno que encabeza Cuitláhuac García Jiménez el cual se niega a cumplir con Ley de Tránsito y Transporte del Estado de Veracruz por no autorizar un incremento razonable y justo a las tarifas.
Agregaron que con una tarifa justa, el transporte público podría ofrecer un servicio de calidad para los usuarios que lo utilizan diariamente, así como de quienes dependen de él ya sean mecánicos, llanteros, refaccionarias y agencias de vehículos al igual que todas y cada una de sus familias.
Ante esta situación los afectados hicieron un fuerte pero respetuoso llamado al Gobierno de Veracruz para que se autorice el incremento a las tarifas que por años se ha negado y ahora después de dos años de pandemia es vital para el gremio e incluso están dispuesto a no solicitar más de lo que la propia ley lo otorgar.

