Orizaba, Ver.- El vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, situó en el Congreso el debate sobre la iniciativa de la gobernadora Rocío Nahle García para retirar el fuero a alcaldes, síndicos e integrantes de concejos municipales, y sostuvo que los legisladores deben actuar por el bien común y no por una agenda de partido.
Consultado sobre las ventajas y desventajas de esa reforma desde la perspectiva de la Iglesia, el sacerdote no se pronunció a favor ni en contra y señaló que existen regulaciones que corresponde a los diputados como evaluar, dialogar, legislar y acordar las propuestas que reciben, porque no actúan a título personal, sino en representación de sus comunidades.
“Es a ellos a los que se les asigna tan grande responsabilidad de meditar las leyes y ejercerlas en busca del bien común, del Estado de Derecho, de una verdadera democracia, y no de una agenda de partido”, afirmó.
La iniciativa, ya turnada al Congreso, plantea reformar el artículo 78 de la Constitución local para que esas autoridades municipales puedan ser procesadas penalmente sin una declaración previa de procedencia. Nahle García la ha defendido con tres expedientes: Bertín Bravo Montero, de Úrsulo Galván, y Raúl González Martínez, de Ixhuatlán del Sureste; ambos de Movimiento Ciudadano, ya desaforados y no localizados, e Isaac García Álvarez, de Coahuitlán, del PRI, quien sigue en funciones y no ha comparecido ante la Fiscalía.
La gobernadora argumentó que el procedimiento actual retrasa las investigaciones y que la reforma aplicaría a funcionarios de todos los partidos, incluido Morena.



