Orizaba, Ver.- A través de movilizaciones con causa común, las jóvenes son actualmente las que más han impresionado en la lucha feminista y el derecho al aborto, expuso la activista Monserrat Díaz.
Dijo que esa defensa es aderezada con mucha rabia, ante la impotencia de ver cómo los años pasan y sus demandas no se cumplen, entre las que destacan: erradicar la violencia, derechos sexuales y reproductivos así como participación política en todos los ámbitos.
Por su parte, Estela Casados González, docente de la Facultad de Antropología, comentó que en la lucha por la despenalización del aborto, las mujeres han implementado estrategias para defender su propio quehacer y persona, pero no se debe olvidar a quienes las acompañan, en un escenario de sororidad y respeto al derecho a decidir.
Asimismo, Guadalupe Ruiz Coutiño, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, dijo que el feminismo como movimiento y teoría social busca ante todo la transformación de las relaciones de poder entre sexo y géneros, pero en esa búsqueda surgen tensiones que producen diferentes formas de pensar y accionar políticamente.
“Es allí donde se enmarca el aborto como parte de un debate que cae en una paradoja, porque al mismo tiempo que se robustecen los marcos normativos para restringir el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, lo hace la acción de las mujeres organizadas a fin de acceder a él”.
El movimiento feminista y el derecho al aborto fue analizado por activistas e investigadoras universitarias en la mesa de diálogo “Violencia de género: mandatos de género y derechos sexuales y reproductivos”, realizada como parte del Foro académico “Tiempos de cambio: movimientos sociales, democracia y políticas públicas”.

