*Los robos crecieron de 43 a 67 entre enero y septiembre, según el SESNSP
Río Blanco, Ver.- Con la expectativa de que en diciembre comience a operar la nueva Policía Municipal, los habitantes de Río Blanco confían en que la corporación contribuya a devolver la tranquilidad a colonias y calles, en un año en el que la inseguridad ha sido una de las principales preocupaciones de las familias rioblanquenses.
y es que de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y septiembre de 2026 se denunciaron en el municipio 548 delitos del fuero común, frente a 438 en el mismo lapso de 2025. Los robos pasaron de 43 a 67, y 23 de ellos se cometieron con violencia; destacan los de vehículo, con 31 casos, 16 de automóviles y 15 de motocicletas, así como los perpetrados en negocios, que sumaron 14.
Las lesiones, con 115 carpetas, encabezan la estadística. Les siguen la violencia familiar, con 74; las amenazas, con 41, y el narcomenudeo, con 36, además de dos homicidios dolosos y tres secuestros extorsivos. Y esos números apenas muestran lo que llega a la Fiscalía, pues el propio alcalde reconoció en mayo que muchos vecinos prefieren callar por temor a represalias.
En colonias como Modelo, Agraria, Álvaro Obregón y Venustiano Carranza, los vecinos siguen señalando asaltos a peatones, robos a viviendas y autos que desaparecen en cuestión de minutos, a pesar de las quejas reiteradas por la falta de patrullajes y la tardanza en la atención a los llamados de auxilio.
Río Blanco no cuenta con corporación propia desde el 28 de agosto de 2019, cuando la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Guardia Nacional tomaron la Comandancia y trasladaron a Xalapa a 30 de los 40 policías municipales para someterlos a pruebas de confiabilidad. Desde entonces, la vigilancia quedó a cargo de la Policía Estatal.
En este contexto, la administración del presidente municipal José Antonio May González informó que tres cadetes más concluyeron el curso de Formación Inicial para Policía de Proximidad, requisito para obtener la Certificación Única Policial (CUP). En noviembre se graduará otro grupo, y en los próximos días se contempla adquirir cinco patrullas, una de ellas para la Policía de Género, integrada por mujeres.
El avance, sin embargo, luce modesto frente al reto. En febrero, el alcalde se fijó como meta contar con 30 elementos aprobados durante el primer año y llegar a 80 al cierre de su gestión, en un municipio de más de 42 mil habitantes. Con graduaciones de tres en tres, la pregunta obligada es con cuántos policías arrancará realmente la corporación en diciembre.
El regreso de la Policía Municipal fue una de las promesas de campaña de May González. Los rioblanquenses confían en que se cumpla, y que diciembre traiga algo más que un anuncio: patrullajes constantes, respuesta oportuna y, sobre todo, la tranquilidad que hace tiempo no sienten en sus calles.

