Río Blanco, Ver.- En redes sociales circula una foto de un policía del IPAX adscrito al Hospital Regional de Río Blanco que con los pies en alto, los reposa sobre una silla. De esta manera el uniformado cuida no la seguridad del nosocomio sino de los usuarios para que no hagan uso del elevador que está descompuesto.
De esta manera, el comandante del IPAX en la zona de Orizaba, Edgar Lovillo mantiene a sus elementos entre la ociosidad y sin tener la capacidad para dar un trato digno a los ciudadanos sobre todo a los usuarios y pacientes.
Y es que el problema radica en que el servicio de los elevadores es nulo, desde hace varias semanas y para que los familiares que tienen a sus pacientes en segundo y tercer piso no hagan uso de estos, colocaron dos sillas de plástico y al policía del IPAX para amedrentar a los usuarios.
Este miércoles se cumplirán 37 años de que se puso en funcionamiento el Hospital Regional de Río Blanco (HRRB), y llega a ese periodo con los elevadores sin poder funcionar y dar atención, situación que se suma a otras carencias.
En el hospital hay tres elevadores, dos son del año 1985 y se ubican en el edificio antiguo los cuales están sin funcionar pues uno de ellos sólo subía a primer piso y se atoraba, mientras que el tercer elevador es el de la Torre de Especialidad, el cual es pequeño y no le cabe una camilla además de que funciona temporalmente porque se daña la tarjeta de manera continua lo que genera que cuando falla, los pacientes de oncología suban por las escaleras.
De igual forma expusieron que de manera permanente hay un guardia de seguridad sentado afuera del aparato cuidando que nadie vaya a tratar de hacer uso de este.
En el mismo sentido señalaron que los sanitarios tanto del personal como de los pacientes no sirven y hay goteras en las áreas de espera.
Sobre esto, en meses pasados trabajadores denunciaron los escurrimientos que había al interior del nosocomio pero desde lo señalaron dijeron son amedrentados con despido si dan a conocer las condiciones en que laboran.
“El hospital se está cayendo a pedazos, lo sabemos los trabajadores y lo ven los pacientes y sus familiares. Falta mucho mantenimiento, estamos muy mal”.
Detallaron que no sirven los elevadores, los baños, los lavabos, hay partes del techo sin plafón y da mala apariencia, se ponen botes cortados para las goteras cuando llueve, pero tampoco hay orden, pues por ejemplo los pasillos se llenan con cajas y obstruyen el paso.

