Orizaba, Ver.- Con la finalidad de apoyar a los pacientes que además de los problemas propios de las enfermedades, deben lidiar con el desabasto de fármacos que el Sistema de Salud mantiene en algunas clínicas y hospitales, el obispo de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, hizo un llamado a la ciudadanía en general a solidarizarse y compartir los medicamentos sobrantes que tengan en casa.
En el marco de la Jornada Mundial del Enfermo, expuso que el desabasto de medicinas para algunas enfermedades comunes entre la población no es nada nuevo y es algo con lo que deben de lidiar los pacientes y sus familiares, lo cual también provoca un gran dolor y sin duda trae afectaciones al ya de por sí deteriorado estado de salud de los pacientes.
«Pero hoy de esa situación hay que fortalecer la solidaridad, desde luego que los médicos y las enfermeras hacen obras extraordinarias y maravillosas y Dios actúa por medio de ellos, pero también tienen un empuje muy humano y Cristiano».
Aseguró que si la población en general se suma al apoyo y pone algo de su parte se podría aminorar el dolor de los enfermos y sobre todo la solidaridad en la fraternidad para compartir.
“Hay muchos centros de salud, pero también hay muchos dispensarios médicos en las parroquias y en otros espacios de la comunidad, donde podemos nosotros ayudar a que funcionen, compartir la medicina que tenemos muchas de las ocasiones guardadas y que no ocupamos”.
Finalmente reiteró el llamado a la feligresía en general para unirse y apoyar en este camino a quienes sufren enfermedades.
“Pero también la jornada anima a que nosotros nos unamos a Dios para orar por los enfermos, para pedir por ellos y ser sensibles al hermano que está padeciendo”.

