Orizaba, Ver.- La presencia de padres protectores, alumnos sin el deseo de aprender, el detrimento en la calidad educativa y la ideología política de la Cuarta Transformación son los principales retos a los que se enfrentan los maestros en la actualidad, es por ello que se han visto en la necesidad de reorientar su práctica en todos los niveles educativos, dijo el profesor Omar Hernández Dolores.
Expuso que es lamentable ver a los padres de familia que son muy permisivos con sus hijos y eso ha generado que el profesor ya no pueda educarlos ni formarlos adecuadamente.
“Porque si les llama la atención vienen los tutores y el maestro sale regañado y amenazado, hoy en día se premia y protege la mediocridad y no el detrimento de la calidad educativa”.
Dijo que para evitarse problemas, los docentes optan por disminuir la calidad, pero eso no significa que esté bien, pero la misma sociedad sobreprotectora y de cristal contribuye a esta situación.
Lamentó que los planes y programas que el gobierno a través de la SEP-SEV implementa sean deficientes, derivado a que existe un mayor interés en expandir la ideología política de la Cuarta Transformación, que incrementar la calidad educativa, mejorar los contenidos, la metodología y los procesos de evaluación de enseñanza-aprendizaje.
De la misma manera, el profesor dijo que hoy en día la vocación docente se va perdiendo, pocos maestros desean dar clases en la sierra, “cumplen dos años de servicio y de inmediato quieren llegar a las urbes, no se ponen a pensar que sí todos piensan así, entonces ¿quién va a dar clases en las comunidades rurales?” cuestionó.
Señaló que actualmente la corrupción en la SEP-SEV y en los sindicatos ha provocado que existan muchos maestros en las urbes con poca matrícula escolar, mientras que en las escuelas unitarias y bidocentes se enfrentan a un superior número de matrícula escolar sin cubrir, lo que genera que miles de alumnos carezcan de un maestro por grado.
El entrevistado habló sobre los salarios, incentivos y prestaciones del maestro mexicano, dónde reconoció que son los más bajos del mundo, porque no van acorde al esfuerzo y gasto que realizan por décadas, y en su gran mayoría son solventados por los padres de familia incluso las necesidades de los propios planteles educativos.
Finalmente, reconoció que el mayor reto para los docentes es regresar a sus bases, rescatar el amor a su profesión, educar con vocación a los alumnos y no reproducir el estatus quo del gobierno en turno.
“Ser objetivo, enseñar a pensar, a ser y hacer. Porque no existe profesión y oficio en el mundo que no haya pasado por las manos de un maestro”, concluyó.

