Orizaba, Ver.- El que la delincuencia haya abatido a quiénes resguardan y protegen a los ciudadanos viene a sumar más incertidumbre a la que ya se vivía en el tema de la violencia que se vive en la región, expuso el vocero diocesano Helkyn Enríquez Báez.
«Si a las personas que se dedican a salvaguardar nuestra seguridad también sufren atentados, qué cómo sabemos les ha costado la vida, el ciudadano común se preocupa, porque un ciudadano común no tiene armas, no tiene estrategias de seguridad, y muchas veces se siente vulnerable ante manifestaciones y balaceras».
Cuestionado sobre los hechos delictivos registrados en la zona de Córdoba dónde dos elementos de la Secretaría de Seguridad Pública fueron asesinados, expuso que aun y cuando muchos se resisten a aceptar el dicho de los obispos, es urgente revisar las estrategias de seguridad pública, porque evidentemente no están funcionando.
Dijo que este tipo de situaciones de violencia que se ven en diferentes puntos del país y del Estado generan preocupación en el ciudadano común, por lo que como iglesia se cree que a los que colaboran en las instituciones de seguridad se les debe proporcionar el equipo de protección necesarios, pero también se les debe dar capacitación necesaria para que puedan enfrentar este tipo de realidades y atentados.
Finalmente aseguró que la población desea vivir en paz, pues en las calles de varias ciudades del Estado ahora se encuentran con un conato de violencia, y es preocupante para las familias que padecen experiencias dramáticas por haber sido testigos o por estar envueltos en una balacera o un hecho delictivo.

