La Perla, Ver.– El cierre de la temporada de lluvias 2025 evidenció el deterioro de carreteras y caminos rurales en municipios asentados en las faldas del volcán Pico de Orizaba, donde los escurrimientos provocaron baches, deslaves y daños acumulados en tramos estratégicos para la movilidad y la economía local.Las afectaciones se concentran principalmente en La Perla, Mariano Escobedo y Nogales, donde se contabilizan varios kilómetros de pavimento dañado y cunetas colapsadas, situación que complica el tránsito diario de productores de flores, follaje y cultivos de temporal que dependen de estas vías para sacar su mercancía.Tras realizar recorridos por comunidades de la zona alta, el alcalde de La Perla, Miguel Ángel Bautista García, admitió que la compleja geografía del municipio, aunada a las lluvias constantes, representa un desafío permanente para la conservación de la infraestructura carretera.Entre los puntos con mayor deterioro se encuentra el tramo Tuzantla–Xometla, donde se registraron derrumbes menores y un avanzado desgaste del camino, por lo que se considera prioritaria su rehabilitación para reducir riesgos y evitar daños mayores.El edil informó que a partir de febrero se pondrá en marcha un plan de trabajo enfocado tanto en la reparación de caminos existentes como en la proyección de nueva infraestructura, considerando que las obras deben ejecutarse durante los primeros meses del año, antes del inicio del siguiente periodo de lluvias.Destacó que en las 55 comunidades del municipio la producción de follajes, flores de temporada, papa y diversas legumbres constituye uno de los principales motores económicos, por lo que mejorar la conectividad representa una inversión directa en el bienestar y desarrollo de las familias de la región.Finalmente, reiteró que la administración municipal priorizará recursos para el mantenimiento y ampliación de la red carretera como parte de una estrategia de desarrollo integral para la zona de montaña.

