Orizaba, Ver.- Ahora que se ha dado a conocer que los seis ex policías municipales de Orizaba acusaron de haber causado la muerte a dos hermanos profesionistas en noviembre de 2018 serán sentenciados hasta por más de 40 años, los familiares, quienes pidieron omitir sus nombres, explicaron que recurrirán a la sentencia que se dé y presentarán queja en contra de los funcionarios que puedan resultar responsables por violaciones al debido proceso.
Explicaron que la señora Luz María González González, madre de los dos infortunados en un inicio había dicho que vio la agresión y luego la manipulación de las pruebas, al final resultó que no vio nada y cambió toda su versión.
Señalaron que para ellos está claro que no hay justicia, que el caso se hizo mediático y las simpatías se cargaron hacia un lado.
Precisaron que la señora mencionó en la escena del crimen estaba el ex director de Gobernación del Ayuntamiento de Orizaba, Juan Ramón Herebia, y este fue señalado en su momento por la madre de los hermanos Ernesto y Román Pérez González. Pero durante el juicio que se llevó a cabo en contra de los seis ex policías municipales acusados de asesinar a los dos profesionistas, reculó y expresó que ese ex funcionario nunca estuvo ahí.
“Primero ella dijo que si estuvo, después cambió su versión de que no vio nada y que el señor Herebia no estuvo ahí, e incluso le dijo a los abogados que si ellos lo tuvieron enfrente, por qué no lo interrogaron”, comentaron familiares de los elementos.
“A pesar de que ya terminó el juicio queda la duda de saber quiénes son los que dispararon, porque eso no quedó claro en el juicio. En el juicio se acreditó que los dos hermanos dispararon porque les hicieron la prueba de rodizonato y ahí salió que los dos salieron positivos, también se encontraron tres casquillos del arma que ellos detonaron, lo que no se pudo explicar es si uno de ellos disparó primero y el otro le quitó el arma y volvió a disparar, pero los tres casquillos quedaron en medio de ellos”.
Cabe recordar que la noche del 1 de noviembre de 2018, los dos hermanos de 31 y 33 años, fueron muertos ante la vivienda familiar en la avenida Colón Oriente luego de una persecución a uno de ellos en su camioneta.
En ese entonces, la señora Luz María González González indicó que su hijo Román les gritó que era perseguido y su otro hijo salió a ver qué pasaba y le dijeron a ella que entrara a la casa, y cuando abrió la puerta de nuevo vio a sus hijos tendidos en el piso desangrándose e incluso vio a Juan Ramón Herebia poniéndose unos guantes de cirujano y mientras ella le suplicaba que llamara a una ambulancia, el entonces funcionario municipal simplemente le ordenó que se metiera a su casa.
Por su parte, las autoridades dieron la versión de que Román Pérez conducía un vehículo y le marcaron el alto para su revisión, pero no se detuvo y emprendió la huida, por lo que se inició una persecución que culminó en el citado domicilio, en donde al llegar los uniformados fueron recibidos a balazos, por lo que respondieron, con el resultado ya conocido.

