Río Blanco, Ver.- Entre carencias y desperfectos, este miércoles se celebrarán los 37 años de funcionamiento del Hospital Regional de Río Blanco. Durante los últimos años, ha imperado el pésimo servicio en elevadores, goteras en el área de urgencias.
“El hospital se está cayendo a pedazos, lo sabemos los trabajadores y lo ven los pacientes y sus familiares. Falta mucho mantenimiento, estamos muy mal”, manifestaron empleados del nosocomio.
Más que un pastel con velitas, los trabajadores pidieron que se inviertan recursos para mejorar las condiciones, pues el elevador funciona a ratos y muchos espacios están deteriorados, como los sanitarios.
Asimismo dijeron que hay áreas como la sala de urgencias y de espera donde hay goteras, y cuando denunciaron que había una “cascada” en el interior del hospital, fueron amedrentados con despidos si daban a conocer las condiciones en que laboran.
En este hospital no sirven los elevadores, los baños, los lavabos, hay partes del techo sin plafón y da mala apariencia, “se ponen botes cortados para las goteras cuando llueve”.
Detallaron que en el hospital hay dos elevadores, pero sólo sirve uno, el otro se descompuso hace años y nunca se reparó y el que queda tiene ya varias semanas que está fallando, “entonces en ocasiones necesitan subir pacientes y no pueden porque no sirve, tampoco se pueden subir los carros con comida e insumos y hay que cargar”.
Consideraron que quizá la reparación sea costosa y si no se invierte ni para reparar un sanitario o un lavabo, pues menos van a querer gastar en el elevador.

