*Fue víctima de presunto secuestro virtual
Fortín, Ver.- Momentos de angustia vivió una familia de Fortín luego de que un niño de apenas 11 años fuera convencido mediante engaños para salir de su domicilio, en un caso que apunta a un presunto secuestro virtual y que movilizó a cuerpos de emergencia y corporaciones policiacas para evitar que el menor quedara expuesto a una situación de mayor riesgo.Los hechos ocurrieron en una vivienda ubicada sobre la avenida 5, entre calles 3 y 5, cuando la madre del menor al regresar a su hogar descubrió que su hijo ya no se encontraba en el lugar. De manera simultánea comenzó a recibir llamadas de extorsión, situación que encendió las alarmas y la llevó a solicitar auxilio de inmediato en el Palacio Municipal.La mujer sufrió una crisis nerviosa ante el temor de que su hijo hubiera sido privado de la libertad, por lo que paramédicos de Protección Civil le brindaron atención médica mientras elementos de la Policía Municipal desplegaban un operativo de búsqueda en distintos puntos de la ciudad.De acuerdo con los primeros reportes, el menor habría sido contactado a través de un teléfono celular y manipulado mediante engaños, presuntamente relacionados con un juego en línea, hasta lograr que abandonara la seguridad de su hogar sin informar a sus familiares.La situación generó preocupación debido a que el niño permaneció solo en la vía pública, expuesto a diversos riesgos, entre ellos convertirse en víctima de un delito, sufrir un accidente o ser interceptado por personas con intenciones ilícitas.Tras varios minutos de búsqueda, los uniformados lograron ubicar al menor en un parque situado sobre la avenida 7, entre calles 5 y 7. Una vez localizado, fue trasladado de inmediato al Palacio Municipal para reunirse con su madre, quien recibió la noticia con evidente alivio.El menor fue encontrado sano y salvo; sin embargo, fue canalizado a una unidad médica para una valoración preventiva y para descartar cualquier afectación física o emocional derivada de los hechos.Este caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en entornos digitales, donde delincuentes aprovechan juegos en línea, aplicaciones de mensajería y redes sociales para manipular a menores de edad y alejarlos de sus familias mediante amenazas o engaños.Gracias a la oportuna reacción de la madre y a la rápida intervención de las autoridades, el caso tuvo un desenlace favorable y el menor pudo regresar con su familia sin sufrir daños.

