Orizaba, Ver.- Los días 1 y 2 de noviembre, miles de personas acudieron al panteón Juan de la Luz Enríquez a visitar a sus familiares que se encuentran sepultados en las 20 hectáreas que tiene de superficie este cementerio.
De acuerdo con el administrador del camposanto, Camilo Boschetti Oliver fueron más de 18 mil personas que acudieron al recinto, unos llevaron mariachis, otros les cantaron y rezaron a sus difuntos que reposan el sueño eterno.
Muchas personas acudieron en familia. Iban con sus esposas, esposos, nietos, hijos, hermanos, sobrinos.
El panteón de Orizaba tiene una superficie de 20 hectáreas y hay 40 mil 511 lugares ocupados y de esos están disponibles un promedio de 8 mil, además de que en los registros oficiales son cerca de 44 personas que destacaron en la historia por su trayectoria en la educación, las leyes, la poesías, obras literarias, entre otros, entre las que más destaca está la del general Ignacio de la Llave y Segura, considerado como el benemérito del estado y por ello su nombre resalta al lado de Veracruz.
Asimismo yacen los restos del padre de la Seguridad Social Nacional, Valentín González Suárez; el médico y político, Ignacio Gómez Izquierdo; el pintor orizabeño, José Justo Montiel, el abuelo de Francisco Gabilondo Soler Cri-Cri, el Coronel José Antonio Soler; el profesor, escritor, ensayista y periodista, José Lama Hernández; el Capitán de Fragata, Blas Godínez Brito, héroe que dirigió la batalla de San Juan de Ulúa, entre otros.
Asimismo descansan los restos mortales de James Shirley originario de Kilkenny Irlanda y quien llegó a México como ingeniero civil contratado para supervisar los puentes del ferrocarril mexicano en 1866, diseñó y construyó los puentes de Metlac y los de Cumbres de Maltrata.
En un placa ubicada en un pequeño museo que hay en la entrada principal del camposanto se alcanza a leer que “a su muerte en noviembre 19 de 1904, su ataúd fue trasladado en una máquina con vagón de ferrocarril el cual fue decorado con arreglos florales, al igual que la estación de Orizaba, desde donde partió dicha máquina sonando la sirena del tren hasta la entrada del cementerio”.
También se encuentra José María Naredo quien en vida fue historiador de ideas conservadoras entre sus escritos se encuentra las biografías del Cura Don Nicolás del Llano, del pintor Gabriel Barranco y del licenciado José Miguel Sánchez Oropeza, además de que fue presidente municipal y ocupó varios cargos en diversas obras para beneficio de la ciudad como fueron la exposición Veracruzana y el Enrejado del Atrio de la Parroquia de San Miguel, entre otras.
Los restos de Juan Sorcia también descansan en este lugar, él fue un soldado orizabeño que luchó contra la invasión francesa, en la placa que explica su historia dice que “abandonó el ejército y se dedicó a emborracharse y pedir dinero para su vicio, generalmente amanecía en cualquier banqueta de las calles donde se quedaba dormido”
También se puede encontrar a Sebastian I. Campos quien en vida fundó y dirigió los periódicos “El Siglo que Viene” y el “Pensamiento Liberal”, fue masón y alcanzó el grado 30 del Rito Escocés antiguo y aceptado Caballero Kadosh y aunque nació en el puerto de Veracruz y combatió en las huestes liberales al lado del general Ignacio de la Llave en la Revolución de Ayutla y la Guerra de Reforma y participó en la Intervención Francesa murió en 1827 en fue enterrado en esta ciudad.
También descansa en el cementerio de Orizaba, Felipe Suberbie, director y gerente general de la Cervecería Moctezuma quien se destacó por su filantropía dándoles a los trabajadores el descanso dominical además de que fue promotor cultural y del comercio.
Heinrich Daniel Matey, fundador y maestro cervecero de origen alemán, llegó a Orizaba para la elaboración de las marcas Moctezuma y Sol.
Fray Bernardino Osorio, fundador de un asilo para niñas que lleva su nombre; Rosa Iturriaga de Carrillo, esposa de don Manuel Carrillo Tablas, presidente municipal por cinco ocasiones y responsable del financiamiento del transporte del Palacio de Hierro, diseñado por la compañía Sociéte Anonime Des Forgues D’ Aiseau de Bélgica además de que donó terrenos para el parque Castillo y el Mercado Melchor Ocampo.
El médico, político Ignacio Gómez Izquierdo quien trasladó la lápida de Tepatlaxco al Museo Nacional de Historia en 1094 se unió al Rafael Tapia, Gabriel Gavira y Heriberto Jara para apoyar a Francisco y Madero en contra del Porfiriato.
Entre los presidentes municipales que descansan en este panteón se puede encontrar a Julio M. Vélez quien participó en la gestión para la instalación del Palacio de Hierro además de que fue testigo de la inauguración de obras como el mercado Melchor Ocampo y el manicomio.
También se encuentra en este recinto Clemencia Isaura seudónimo que utilizó la poeta y escritora Francisca Ruvira de Ojeda, creadora de las revistas “La Mujer Mexicana”, “La Calandria”, “El dictamen”, “Alborada”, “Arte y Lengua” y “Entreacto”, además de sus hijas Alicia y Carolina fundadoras del Baile Jarocho en el Club Moctezuma.
Humberto Gutiérrez Zamora apellidos con los que se le conoce al auditorio de la ciudad.
Ismael Rivera Gastelú, fundador de la Compañía “Corcho y Lata de México SA”, los Hermanos Ramón, Juan y Julia Caracas; el primero fue coronel, el segundo teniente durante la Revolución Mexicana.
Aníbal Peralta Castellanos, fundador del “Día de Orizaba” en 1977 y que se celebra cada 18 de diciembre, día en el que iniciaron las obras de alumbramiento del Parque San Juan de Dios y el adoquinamiento de la alameda.
Isidro Palou Obregón, fundador de la Cruz Roja Mexicana a quien se le concedió el grado de Subcomandante General en la República Mexicana.

