Orizaba, Ver.- Ciudadanos de Orizaba, se inconformaron luego de que la maquinaria del reloj que se encuentra en la torre principal de la Catedral San Miguel Arcángel fuera sacada sin la autorización del INAH, al parecer con el pretexto de que sería restaurada en la ciudad de Zacatlán, Puebla.
Y es que este reloj que data del año 1874, está protegido por el INAH y no pueden quitarle nada ni realizar ninguna modificación sin los permisos necesarios.
Ante esta situación se buscó al ingeniero Carlos Herrero, quien por 17 años le ha dado mantenimiento al reloj, quien aseguró que no era necesario mover el mecanismo de su lugar para realizar ningún trabajo, “ni una sola pieza, deben tener un permiso del instituto para poderlo bajar. No era necesario bajarlo porque arriba se podía restaurar, pero también tengo conocimiento por lo que me ha dicho la población que se lo llevaron a Zacatlán”.
Al ser cuestionado sobre este tema, dijo que es muy extraño que hayan bajado la maquinaria y las poleas de desvío de las pesas, pues no es necesario. “No se justifica que lo hayan bajado. Se debe tener mucho cuidado con el manejo, incluso con tocarlo y quererle quitar una pieza. Lleva cuatro carretes de cuerda, uno que toca las horas, la otra repetición de las horas, otros carretes del reloj que hacen menear el péndulo y el otro carrete es el que hace funcionar los cuartos y tiene dos campanas chicas y una grande. La grande, pesa aproximadamente 3 toneladas, los martillos que hacen sonar pesan alrededor de 35 kilos”.
Explicó que si llegan a automatizar el reloj, lo mutilarían ya que se le retirarían muchas piezas y entonces perdería lo histórico.
De igual forma se buscó la postura de la supervisora del Instituto Nacional de Antropología e Historia en la zona centro, Irma Becerril Martínez, quien comentó que a la Delegación INAH Veracruz no ha llegado ninguna solicitud para efectuar trabajos al reloj histórico de la Catedral San Miguel Arcángel de Orizaba.
Agregó que si la maquinaria del reloj fue bajada sin el permiso de la dependencia, las autoridades de la Catedral habrían incurrido en una omisión a un bien mueble protegido por una ley federal en materia.
Resaltó que es importante proteger el patrimonio cultural, y si la maquinaria del reloj fue bajada como lo denunció la población, las autoridades de la catedral incurrieron en una omisión a un bien mueble protegido por una ley federal en materia.
“Este es un procedimiento administrativo para dar licencia, para que entre un especialista para que esté el proyecto y el bien mueble no vaya a ser afectado”.

