Orizaba, Ver.- El contraste que existe entre las cifras reales con las oficiales sobre el tema de los desaparecidos en la zona que preocupa mucho a la iglesia, dijo el obispo de la Diócesis de Orizaba Eduardo Cervantes Merino.
Y es que dijo que existe una organización social a la que falta mucho por restaurar, “hablamos de toda la dificultad que se tiene ante una realidad de un país que se presenta de una manera muy complicada, en lo económico, social, político, en descalificaciones y es lo que vemos, es que a nosotros nos toca como ciudadanos y pastores animar en la construcción de la paz, de tomar nuestras propias responsabilidades desde los valores cristianos”.
Señaló que no es difícil convertirse en promotores de paz, pues la construcción de la paz no se hace solamente con la fuerza de las armas o con tener más armas desfasadas en las calles, sino que es la construcción de todas las estructuras sociales que permitan una vida, educación y un desarrollo digno.
«Ya lo he expresado anteriormente. Sigue preocupando el tema de los desaparecidos, sobre todo las cifras oficiales contrastadas con las reales, que ciertamente es complicado, pero ahí está y si preocupa mucho».
Reiteró que la paz no cae por decreto, si no que se construye, pero buscando todas las estructuras de justicia real, y no de discurso; por lo que como católicos, hombres y mujeres de fe en la iglesia, se sabe que la paz es un don, un regalo de Dios, y que gustaría que fuera para todos.
Agregó que recientemente se tuvo una reunión ordinaria que corresponde a la Asamblea del Episcopado Mexicano, en la que se concentran todos los Obispo del país para discernir y reflexionar, pues se tiene un proyecto de trabajo que lo marca el plan global de pastoral hasta el 2033, y dónde se ha estado trabajando es el tema de la construcción de la paz.

