Orizaba, Ver.- La presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Isabel Inés Romero Cruz pasará a la historia como la peor magistrada al actuar con servilismo a favor del Ejecutivo estatal, aunado a que en este periodo se permitió la desaparición de juzgados, la intención de eliminar los distritos judiciales y sobre todo por no concluir las ciudades judiciales que son tan necesarias en todo el estado.
En entrevista, el presidente de la Asociación de Abogados “Silvestre Moreno Cora”, Hugo Fernando Solano García señaló que hasta hace unos años, el Tribunal Superior de Justicia del Estado, era un tribunal profesional, capacitado, con funcionarios conocedores de la ley y hoy ya nada hay de eso.
Recordó que el TSJE se manejaba sólo con los magistrados que estaba ahí, ahora hay gente improvisada que no conoce de leyes ni tampoco de la división de poderes.
“Ejemplo, un magistrado tuvo que haber hecho una carrera judicial en juzgados municipales, de primera instancia, juzgados mixtos, haber recorrido el estado como Juez de Primera Instancia ya sea civil o penal, para que en determinado momento pudieran impulsarlo para que fuera magistrado, entonces todo era una carrera judicial que no se le negaba el llegar a ser Magistrado, y eran seleccionados, era gente capacitada, no como ahora”.
Expuso que los abogados y los justiciables confiaban en que la impartición de justicia era autentica, “claro con las fallas y que todo mundo le puede pasar que le otorgan o no la justicia, pero era gente capacitada, el Presidente del Tribunal únicamente y exclusivamente se dedicaba a la administración y a estar vigilando que se cumplieran los tiempos”.
Dijo que el último presidente que actúo así fue Edel Humberto Álvarez Peña, pues este se dedicaba a ser la cara del tribunal pero el trabajo lo hacían todos los magistrados, “él sabía cómo trabajaban sus magistrados, ahora creo que ni eso saben. Uno como abogado litigante, no sabe uno luego ni quien está en las salas del Tribunal Superior de Justicia, hay uno que otro que conocemos, el último Roberto Dorantes tuvo que irse a un juicio a un amparo para que no lo despidieran”.

