*Comerciantes del Zapata enfrentan graves pérdidas
Orizaba, Ver.- Debido a que los precios en los productos perecederos no son oficiales sino que se basan en la oferta y demanda, hoy un kilo de jitomate puede costar 10 pesos y mañana hasta los 60 pesos, lamentaron comerciantes del mercado municipal, Emiliano Zapata de Orizaba.
En entrevista, la dirigente de los locatarios, Tomasa López Peralta, acompañada de otras comerciantes, expuso que al igual que los productos de la canasta básica, las verduras y frutas han aumentado sus precios, por lo que las amas de casa han optado por economizar y si antes compraban un kilo de productos, en la actualidad únicamente compran medio kilogramo o una pieza.
“La gente ha estado dejando de comer verduras, si antes compraba chayotes ahora nomás compran un chayote porque está bien caro. El kilo está en 25 a 30 pesos depende del tamaño del chayote, antes compraban un kilo, ahora compran medio o compran por pieza igual con el nopal antes compraban por kilo ahora para compran medios kilos, tantos o pieza”.
Indicó que muchas amas de casa han optado por buscar precio y no calidad, es decir, se adentran en el mercado buscan el jitomate que ya está averiado, lastimado o “aguadito” y se llevan hasta dos kilos en cinco pesos; “la cebolla también con que lo limpien un poquito, ya se llevan dos kilos en cinco pesos. El bolsillo de la gente le rinde cuando van buscando por en el Zapata hay mercancía y esa es la que buscaban, las señoras buscan precio ya no la calidad”.
López Peralta mencionó que como vendedores antes con 40 mil pesos se traían una camioneta llena en su totalidad de mercancía, después la inversión se fue a la mitad con 20 mil pesos, porque ya no alcanza el poder adquisitivo de las personas y todos sus productos por ser perecederos se echan a perder.
Dijo que con los calores, todos sus productos se descomponen muy rápido y se tiran y es una inversión que ya no se recupera, y eso pasa con el jitomate que se pudre muy rápido al igual que el cilantro o la lechuga por el abono que tienen y ahí no hay garantía.
“Lo que deben de entender es que son productos perecederos y sólo los únicos días de plaza es cuando se tienen que agotar los precios para que se acabe todo, porque si no se va agriar todo y se tiene que estar tirando”.
Comentó que el jitomate es traído de Sinaloa y para que llegue a Orizaba son tres días de viaje y cuando llega ya viene maduro y se debe de vender inmediatamente porque se echa a perder de un día para otro.
“Entonces nuestros compañeros están tirando la mercancía, esas son las pérdidas que se tienen de los comerciantes principalmente porque la fruta no aguanta con los calores y las manzanas ahorita están un poco caras ya cuando uno deja de comer es para agosto o septiembre a octubre cuando ya no hay cosecha”.

