Orizaba, Ver.- Debido al «divorcio» que hay entre los empresarios y el Gobierno, el plan antiinflacionario que puso en marcha en presidente Andrés Manuel López Obrador se puede considerar como un fracaso, expuso el representante del comercio en pequeño, Guillermo Trujillo Martínez.
En este sentido, dijo que la falta de efectividad de ese plan a quien más afectado es el ciudadano que tiene que afrontar las consecuencias de una guerra de ideologías que en nada abona a la estrategia económica del país.
«Otra de las cosas que está pegando a raíz de este fenómeno inflacionario que existe a nivel mundial pues no es privativo de México, fenómeno que no se puede adjudicar el Gobierno para no buscar los mecanismos de ayuda entre gobierno y empresas privadas, pero lamentablemente nos está dando muy duro eso del divorcio que es muy grande entre empresarios y el gobierno, lo peor de todo es que se privilegian más las luchas ideológicas y se olvidan del hambre que empieza a pasar el pueblo».
Agregó que la crisis económica se ha ido agudizando afectando a todos los sectores.
“Esto afecta no nada más a los de escasos recursos, aquí todos estamos en el mismo barco. Lo que sucede es que los salarios permanecen estables y no pueden aumentar los salarios porque hay una doctrina económica que impide se aumenten los salarios porque se aumenta la inflación y eso provoca que suban los precios otra vez más de lo que ya está”.
Sin embargo dijo que el problema es muy notorio entre las familias mexicanas quienes lo padecen cada día.
“Insisto, los ingresos permanecen estables, los ingresos no se mueven y los precios de los productos de los comestibles en todos los sentidos aumenta, entonces cada día es un indicador muy práctico de que la gente puede comprar menos”.
Reiteró en que la falta de acuerdos entre gobierno y empresa privada es muy notorio incluso desde la primera vez que hicieron un acuerdo y no quisieron ponerle nombre como antes que le llamaban pacto económico, “pero ahora como hay ideologías encontradas, dijeron que iba a ser un acuerdo y que iba a funcionar y no hay nada, yo recuerdo que se reunieron y fue peor porque no hay un acuerdo entre empresa privada y gobierno”.
Para finalizar dijo que las menos afectadas son las tiendas de abarrotes en el pequeño comercio, mismas que sirven de un beneficio muy bueno para las familias en los lugares donde están situadas, porque como ya conocen a sus clientes y les dan un crédito a la palabra de manera quincenal o mensual.

