*Costo y condiciones de la región frenan la incorporación de nuevas tecnologías
Orizaba, Ver.- Aunque la transición hacia unidades eléctricas representa una alternativa para reducir emisiones contaminantes en el transporte público, su incorporación en la zona de Orizaba todavía enfrenta obstáculos relacionados con el costo de los vehículos, la infraestructura necesaria y las condiciones geográficas de la región.Carlos Castelán Macías, representante del Grupo Metropolitano, señaló que actualmente la renovación del transporte público se mantiene principalmente con unidades de combustión que incorporan tecnologías más limpias.
Explicó que los autobuses con tecnología Euro 6 permiten reducir considerablemente las emisiones contaminantes mediante sistemas de tratamiento de gases.
Indicó que el costo continúa siendo uno de los principales factores para avanzar hacia otras alternativas.
Como referencia, señaló que un autobús convencional puede representar una inversión cercana a tres millones de pesos, mientras que una unidad de gas natural puede alcanzar alrededor de 4.5 millones de pesos.En el caso de los autobuses eléctricos, agregó, además del precio de adquisición debe considerarse la infraestructura necesaria para su operación y las características de una ciudad como Orizaba, donde la geografía y las condiciones de la zona representan factores que deben ser evaluados antes de plantear una transición generalizada.Mientras esta tecnología alcanza condiciones más accesibles para el transporte público, en la región continúa la renovación gradual del parque vehicular. El Grupo Metropolitano prevé concluir su proceso de sustitución de unidades hacia finales de 2027, aunque el empresario reconoció que los costos de operación y el precio del diésel siguen representando retos para el sector.

